No sé si lo había escrito, pero aparte de este, tenía otro blog. Tenía del verbo tener en pasado, porque hoy escribí tentativamente el último post.
Aquél blog lo comencé a escribir a los 15, en el 2004. Me di cuenta que el ruido de las teclas era bastante relajante, el mismo ejercicio de ver el teclado mientras escribía y oír el tecleo me servía como un mecanismo para sacar cosas profundas de mí, sin tanto esfuerzo. Bueno, este descubrimiento de la relajación sucedió un par de años atrás, cuando comencé a escribir.
Cuando supe de la existencia de páginas personales, se me hizo complicado tener una. Entonces no estaban de moda los blogs y no sabía que pudiera ser tan fácil escribir y subir mis cosas a internet. Pero claro que no admití mi ignorancia y más bien dije que era pretencioso, tanto o más que Volpi.
Pero luego conocí a una muchacha a la que planeaba impresionar de alguna forma, opinando en su blog y oh sorpresa, tenía que registrarme como usuario de blogger. Bueno, no, pero decidí aprovechar la oportunidad de la información de que era fácil y crear mi blog.
Obviamente repartí mi dirección entre todos mis conocidos y sucedió otro hecho que me puso triste: la cadena de mails, mi legendaria cadena de mails, los cuales enviaba desde hacía dos años a cierta lista de amigos y conocidos con algunos cuentos y reflexiones, se suspendería. Como hecho justo y necesario, pues ¿qué psicópata gasta su valioso tiempo en escribir en su blog y encima mandar el texto a sus amigos?
Hoy en la mañana me dijeron que tenía cierto problema con ser el centro de atención… jajaja, estoy empezando a creer que esa persona no se equivocaba.
miércoles, 9 de abril de 2008
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