martes, 18 de marzo de 2008

Un día normal en la vida de...

Ayer fui a casa de G.M. a “ver Los Simpson” pero obviamente acabamos revolcándonos de la manera más puerca posible (como la mayoría de las veces, a menos que él esté de sentimental y solo se le antoje de misionero, a oscuritas y tocándome la cara).

Creo que el toque especial de esa noche se dio gracias a la canción Alleine zu zweit de Lacrimosa y otras más de Rammstein.

No me acuerdo cómo, pero llegamos al punto de discusión donde debíamos de decir cosas cursis, como que no íbamos solo a su casa a tener orgasmos. Sino que íbamos para sentirnos bien y coger, amarnos un poquito y coger, estar más unidos y coger, etcétera.

No me acuerdo cómo (puta madre) pero empezamos a recordar cómo era nuestra relación hace cinco años, cuando andábamos de novios y toda la cursilería del mundo. La neta me gusta recordar esa época, cuando yo era una mocosa inexperta y tenía roces con mi mamá por mi primer novio… pensándolo bien, solo me gusta recordar cuando G.M. y yo íbamos al parque, tomábamos helados y nos besábamos en las banquitas de los parques. Prefiero omitir las reprimendas injustas y cotorras de mi mamá. Según ella, G.M. me mangoneaba a su antojo y me estaba cambiando de una muchacha responsable a… una muchacha irresponsable.

Cinco años después, el noviazgo se fue a la chingada (de un modo quizá menos espectacular pero igual de dramático que Titanic, cuando El DiCaprio muere), él sigue perdidamente clavado conmigo, yo ando desesperadamente buscando novio y de manera general cogemos de la manera más puercamente posible desde hace tres años. ¿Qué por qué? A lo mejor un día me tomo la molestia de explicarlo, de mientras, les diré que eso no les importa y que se metan en sus asuntos.

Él dijo bien mamonamente, que sabía que yo era una niña y que difícilmente mi amor en aquél entonces podía ser verdadero. Lo peor del asunto ,es que me puso a pensar en si tenía razón y yo me aluciné tremendamente. O sea que me formé una imagen de él y terminé de nalgas por alguien que no existió más que en mi mentecilla puberta.

Y le dije, le dije, entonces le dije
- Ay sí, namás creí que eras superior a mí y que tenías algo que enseñarme y por eso me volví medio oligofrénica por ti en ese entonces ¿no? – le dije

Maldición. Profundicé mis calenturientos sentimientos hacia I.B. y descubrí, que en efecto nuevamente ando de nalgas por la impresión que tengo de él: mayor que yo y con muchísimo que enseñarme. En pocas palabras lo admiro y eso tiene lógica: no podría estar con alguien sin admirarlo y sin sentir que es enormemente chingón.

No me acuerdo cómo (puta madre) pero terminé confesándole que me siento atraída hacia I.B. (doble puta madre).
Él no le daría una excesiva importancia, pero el chiste es que I.B. es su mejor amigo. Aparte, yo debería sentirme culpable, cosa que no siento, si G.M. fuera todavía mi novio., cosa que no es.

Se puso muy nervioso y empezó con sus rollos de la amistad y “I.B. nunca andaría contigo porque es mi amigo”. Y yo pensando “Ajá wey, ahorita mismo voy para su casa en lencería de a suavecita y a ver si no terminamos en su cama”… pero después pensé que no era lo mismo coger que andar. Y le expresé mis sencillos pensamientos “Si I.B. no andaría nunca conmigo, es porque él ha hecho algo y es alguien… en cambio yo, a pesar de que un día seré alguien y haré algo, todavía no soy alguien ni hago nada”. Hasta ese nicho tan cercano a Plutón he subido a mi biólogo favorito.

Ya no tuvimos tiempo de encabronarnos mutuamente (yo porque me dijera que nunca andaría conmigo (o sea ya sé, pero no tiene que decírmelo en voz alta) y él porque me siento atraída por un wey que no es él) porque era tardísimo y evidentemente no avisé en mi casa que iba a llegar tarde debido a mis calenturientas intenciones.

“Oye ma, hoy llegaré tarde. Después de la chamba iré a coger con mi ex, ése que te cae tan bien”.

2 comentarios:

Dante Hernández dijo...

Incontables amigos me han contado que uno se puede morir solo por no dormir.

Yo intento probar que están equivocados tratando de vivir sin sueño, sin embargo no puedo llegar a estar sin dormir más allá de los tres días.

¿Y si en verdad me muriera?

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En definiva eso de tener una pareja sexual con la que uno se lleve a toda madre (sexualmente hablando) es lo mejor que le puede pasar.

Ya no hables con ese wey. Nomás cojan, digo, ¿para que poner en riesgo eso que ya tienes?

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Saludos

Anónimo dijo...

Es tentador eso de solo coger y no hablar... lamentablemente no podría pedirle que me dijera cosas sucias al oído :)

Aparte soy una mujer sentimental y necesito platicar después del sexo :(

Yo.